Brunuá: Cocina Creativa en un Oasis Caraqueño

Al chef Gustavo Blanco lo conocí en el colegio y fue en su fiesta de 14 años donde aprendí a fumar (big mistake). Gustavo Blanco no aprendió a fumar sino que se hizo chef y creó un restaurante itinerante en Caracas llamado “Brunuá” el cual ofrece almuerzos y cenas, además de catering para eventos.

El domingo pasado asistí a un almuerzo organizado por Brunuá en una casa escondida en la Alta Florida conocida como La Guapa (su cuenta en Instagram es @laguapa.ccs). Atendida por sus propios dueños, la casa está pensada para amenizar eventos tranquilos entre amigos como un almuerzo, una reunión o para ver un partido de fútbol. Y los mesoneros son tan simpáticos que desde que uno entra provoca decirles: “Usted tráigame más de todo lo que me sirva pues presiento que esto no será una tarde de copa sino de botella”.

LA GUAPA

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Entrar en La Guapa implica sumergirse en un oasis de tranquilidad. La casa está llena de objetos curiosos por doquier y ya el propio jardín, decorado con un pequeño poblado de paraguas multicolores para dar sombra y sendas esculturas de caballos geométricos para dar color, dan un indicativo de que se está ante una casa distinta. Hasta los baños son originales. Marcados como “Guapas” para las damas y “Feos” para los caballeros, tienen su propio peso adentro. Pero el peso más original es uno puesto a la entrada de la casa que recuerda a esos de moneda con espejo que ponían afuera de los supermercados y farmacias cuando estábamos chiquitos y todavía nadie sabe el porqué.

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Una de las cosas que más me llamó la atención fue una reproducción grande del cuadro Miranda en La Carraca de Arturo Michelena. Su autor, Juanito Martínez Pozueta, obtuvo autorización del entonces Presidente Isaías Medina Angarita para reproducirlo y como no era pintor sino fotógrafo, se le ocurrió hacer una exposición del cuadro sobre madera para luego rellenarlo con pintura. Como dato curioso, Martínez omitió pintar en su versión los libros que salen en la mesita en el cuadro original para que todo el que lo viera supiese de inmediato que se trata de una copia. Su nieta, poseedora del cuadro hoy en día, es la actual dueña junto con su marido de La Guapa.

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Y para los amantes de aquel bar famoso llamado La Bélle Epoque, cerrado para siempre en diciembre de 2005, (y del cual mi abuelo siempre odió que yo fuera porque él fue asiduo del restaurante famoso con el mismo nombre que ocupó originalmente sus espacios y decía que eso ahora era una blasfemia), La Guapa tiene en su pared el letrero original del bar con sus luces de neón rojas totalmente restauradas.

BRUNUÁ

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En este espacio fue que almorcé las delicias de Brunuá. El concepto es interesante porque uno reserva con anticipación, se lleva la botella de vino que se va a tomar y se prepara para deleitarse con el más sumo placer culinario. En esta ocasión, Gustavo creó para nosotros una cocina de seis platos con sabor del nuestro. Como abrebocas, un ponquecito de chorizo ahumado divino al que le siguió un arancini de pabellón criollo servido con mantequilla de carotas negras.

A este plato le siguió un rico buñuelo de plátano maduro con relleno de guiso de morcilla carupanera servido con salsa de ají dulce. Luego, en platos hondos de barro, Gustavo salió de la cocina para servirnos una olleta de rabo a la manera de Caracas para coronar el almuerzo con un risotto de corbullón cumanés de langostinos y vieiras servido con ensalada de rúcula, berros, higos frescos y nueces con vinagreta de higos picantes.

Al terminar pasamos a la terraza para el postre donde nos comimos una mousse de chocolate de Paria con dulce de paleta caroreño y caramelo garrapiñado la cual, por su textura y colores, bauticé como una “Nucita de la high”.

El plan es genial porque uno puede hacer un gastro-tour en un mismo sitio y luego irse a su casa feliz y campante de haber comido divino. Además que la atención de La Guapa es atómico pues te sirven como si estuvieras en casa de tu suegra – la que pone mantelitos hasta para la jarra de agua, no la que te manda a que le compres chino porque le da flojera sacar la vajilla, pues.

NUEVA EXPERIENCIA BRUNUÁ

El domingo 10 de junio a las 3:00 de la tarde Brunuá ofrecerá otro almuerzo en La Guapa con un nuevo menú que se ve igual de divino que el que yo probé. Para reservas pueden contactar su cuenta de Instagram: @brunua_gastronomia o llamar a los teléfonos 0414-3378966 o 0414-1740774. Aquí les dejo el nuevo menú:

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Créditos Fotos: María Valeshka Nass @mariavaleshka

 

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El Reto Martha Rodríguez Miranda para ser un buen ciudadano

Objetivo del reto: Ser un buen ciudadano por 24 horas.

Participantes: Ser venezolano, de cualquier edad, sin necesidad de tener buena presencia (porque a diferencia de lo que piensen ciertas empresas, eso es discriminatorio) que estén dispuestos a ser buenos ciudadanos por 24 horas.

¿Por qué 24 horas?: Porque mi apuesta es que te va a gustar lo suficiente como para volverlo a intentar al día siguiente. O de repente es domingo y te da flojera ser buen ciudadano ese día, pues. Pero la idea es que por un día completo estés consciente de que vas a ser un ciudadano ejemplar.

¿Este reto está avalado oficialmente por Martha Rodríguez Miranda? No. Pero ella suena como si no le importara que yo hiciera este reto así que no creo que me demande… Creo.

¿Qué me gano?: Te ganas un diploma que lo puedes hacer tú mismo. Ponerle escarcha es opcional. Pero no le pongas escarcha rosada porque eso es cursi.

¿En qué consiste el reto?: El reto implica leer la siguiente lista y tratar de cumplir el mayor número de ítems si se presentan en ese día.

¿Me puedo tomar fotos para documentar el reto?: Si te sientes Kim Kardashian ese día, adelante. Pero hay una diferencia entre un buen ciudadano y un ciudadano echón. Todo tiene que ver con el tipo de filtro que uses.

¿Por qué te la estás dando de Gandhi inventando este reto?: Porque si logro que tú te animes a hacerlo y luego invites a otra a intentarlo, habré sido eso que los coach motivacionales llaman “agente multiplicador” y me parece que eso quedaría bello en mi resumen curricular. ¿Muy egoísta la razón? Está bien por la paz nacional. ¿Muy de Miss?

¿En serio lo puede intentar alguien de cualquier edad?: En serio. Ahora bien, si tu abuela de 98 años lo intenta y se cae cruzando la calle y se fractura el fémur y después se muere, no me puedes culpar a mí… Está bien, no lo pueden intentar las abuelas mayores de 98 años.

Toto… ¿por qué el reto?: Porque el cambio empieza por mi y algo hay que intentar. Ahora shhh, que tienes 24 horas.

RETO MARTHA RODRÍGUEZ MIRANDA PARA SER UN BUEN CIUDADANO

Intentar cumplir el mayor número de retos en esta lista en la medida en que se presenten durante 24 horas.

1. Comprar una película original en una tienda autorizada para distribuirla.

2. Llevar botellas, papel, aluminio y bombillos viejos a un centro de reciclaje (en el estacionamiento de la Plaza Los Palos Grandes hay un centro).

3. Guardar el celular en la guantera de tu carro mientras manejas. Si eres mujer lo puedes meter en tu cartera… Pero eso te va a tentar a sacar el maquillaje y vas a ver el celular así que mejor embute la cartera en la guantera.

4. Sostener la puerta a otra persona para que pase antes que tú. Si no te da las gracias, entrégale una copia de este reto.

5. No aceptarle un soborno a un policía cuando te multe. ¡Acepta tu multa!

6. No buscar una multa a propósito para cumplir todos los ítems de este reto.

7. Explicarle con paciencia a la persona que te dice “mi amor”, “mi rey”, “chico”, o cualquier otro nombre que tú prefieres que te digan “Señor”, “Señora”, o si tienes problemas de identidad con tu vejez, “Señorita”.

8. Respetar todas las señales de tránsito, sobre todo la luz de cruce. Si estás manejando a las 11 de la noche y no te quieres detener en una luz roja porque el hampa no está haciendo el Reto “Martha Rodríguez Miranda” es comprensible. Pero por lo menos pisa el freno dos segundos en la esquina para meter la coba que lo cumpliste.

9. Recoger cualquier pedazo de basura pequeña que veas en la calle y botarla en la cesta más cercana. Yo sé que tú no lanzarías esa lata de refresco que anda rodando por ahí pero si no la recoges tú, la va a tener que recoger el barrendero y por lo menos le haces un favorcito. Si fumas, no lances la colilla a la calle. Extingue el fuego con el zapato y bota la colilla en una basura.

10. Recoger los desechos de tu mascota en una bolsa y botarlos en la basura al momento de pasearlos. A menos de que tu mascota sea un avestruz en cuyo caso, fotografía esa vaina y mándanos una foto.

11. Amarrarse el cinturón de seguridad. Porque es de estúpidos no hacerlo.

12. Ser puntual en todas tus citas. No llegues “a golpe” de nada. Llega puntual a la hora que fuiste citado. Si alguien te dice: “Vamos a esperar cinco minuticos más para que llegue más gente”, recuérdales que el que está interesado es el primero que llega y que es una falta de respeto con los presentes no comenzar a la hora pautada.

13. Caminar siempre por el rayado del peatón al momento de cruzar la calle. Tripéate que estás en la portada de “Abbey Road” de Los Beatles.

14. Por el amor de Dios ¡frenar cuando veas a un peatón cruzar por el rayado! ¿No ves que se está tripeando que es un Beatle? Si no camina por el rayado, llévatelo por delante. No serás un buen ciudadano ese día y probablemente irás preso pero no todo puede ser perfecto.

15. Designar a un conductor si vas a tomar bebidas alcohólicas fuera de tu casa. Todos tenemos un amigo inseguro que manejaría por ti. Es solo cuestión de hallar a ese amigo para que te ayude a cumplir el reto.

16. No consumir drogas. ¡Pero qué chimbo este reto! Lo lamento, son ilegales y la idea es ser buen ciudadano. A veces el ser buen ciudadano implica ser gallo.

17. Decir “por favor” y “gracias” cada vez que solicites un servicio. Mira a toda persona que te atienda a los ojos. Si tiene un parche en el ojo, no te lances un chiste de piratas. Probablemente esa persona ya los ha oído todos.

18. Con el dolor de tu alma, no darle dinero a un niño de la calle. En el 99% de los casos ese dinero no es para él. Hay muchas otras formas en que podemos ayudarlos.

19. No ponerse lycras amarillas porque eso no se le ve bien ni a Sascha Fitness. Sé que esto es más una cuestión de estética que de ciudadanía pero en serio, como país debemos hacer un pacto de rechazar el uso de la lycra amarilla.

20. Ponerse audífonos para oír música en público. Por más que pienses lo contrario, nadie más quiere escuchar “Dinero” de Jennifer López en el Metro. Igual con el celular. Si estás en un cine o un teatro oscuro, date cuenta que la luz va a molestar al de atrás.

21. Cerrar el chorro de agua mientras te cepillas los dientes. Esto será súper Karen Bitton de tu parte pero por lo menos algo ahorras. Igual con las luces de tu casa. Apágalas si no las necesitas. (Ojo: a menos de que veas un fantasma en cuyo caso prende hasta el velón de José Gregorio).

22. Aguantar la puerta del ascensor para que todos entren y no molestarse si de último entra un gordito que tú piensas que no cabe. Sí cabe. Esa gente domina la técnica del Tetris espacial.

23. A la hora de un mal servicio, llamar al gerente y explicarle con paciencia, calma y voz de Caterina Valentino y no de Marta Colomina el porqué tú sientes que fuiste tratado de manera indebida. Quizás no cambies el modo del servicio, pero es mejor reclamar y aclarar que no decir nada y comentarle luego a la comadre “por eso estamos como estamos”.

24. Tratar a todo el mundo como esperas que te traten. A menos de que tú seas un déspota en cuyo caso, mejor no salgas ese día de tu casa.

25. Intentar el Reto “Martha Rodríguez Miranda” de nuevo por 24 horas y animar a alguien más a hacerlo.

Los Hermanos Moya en el Marriott

Si no tienen una Primera Comunión este fin de semana, pues yo los mando a una para que me representen pues hay como 200 y qué fastidio. Pero si les da flojera irme a representar (yo tampoco lo haría), está el siguiente plan: los Hermanos Moya, artífices de las mejores arepas en la isla de Margarita estarán este fin de semana en el Hotel Marriott de Caracas, preparando ocho de sus mejores recetas.

Hermanos Moya: 1 – Primeras Comuniones: 0.

No voy a explicar cómo sabe una arepa de los Hermanos Moya porque tooodo el mundo me va a decir: “Tranquilo Toto, todos hemos ido a Margaria y las hemos probado. Tampoco es que quedan en Fiji”. Está bien, sabiondos. Pero esta delicia de desayuno se va a dar en la terraza del Restaurante Sur en el Marriott, ubicado en El Rosal, este sábado 12 y domingo 13 de mayo de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. y sería un pecado no ir. ¿Realmente quieren cometer un pecado en un fin de semana de Primeras Comuniones?

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EL #toquedelosMoya como se ha llamado el evento estará amenizado a partir de las 10:00 a.m. los dos días por Mariela Celis con música de Miguel Delgado Estévez. Lo mejor de todo es que los fondos recaudados con la compra de estas suculentas arenas irán a la Fundación Senos Ayuda, organización que desde 2006 ha luchado de manera incansable a favor de la prevención del cáncer. Así que no se coman una sola arepa, cómanse tres. Nadie hace dieta en mayo por culpa de los primo comulgantes de todas maneras así que pidan tres de chicharrón o de ensalada de langosta porque igual van a gritar: ¡Dios, he probado el Cielo!”

También es bueno recordarles que el domingo 13 de mayo es el Día de la Madre así que me hacen el favor y llevan a esa señora a desayunar como una “reina pepiada” porque ella no va a andar preparándoles arepas a ustedes en casa sabiendo que podría darse un banquetazo donde los Moya en el Marriot.

Un dato curioso sobre los Moya a quien siempre visito en Margarita: sus padres comenzaron el negocio en 1973 como un tarantín de jugos y con el tiempo decidieron introducir arepas al menú. Fueron un éxito y hoy en día Oscar y sus hermanos regentan el negocio en El Salado. La gente hace cola para degustar estas famosas arepas y no es para menos pues son divinas, sobre todo porque los Moya te hacen sentir como en su casa.

“Sin servilletas prefiero no servirte la arepa”, me dijo una vez Oscar cuando yo le dije que ahorrara las servilletas porque estaban escasas. “Si te vas a comer la arepa, te la comes bien”. Ese es el tipo de gente que me gusta a mi y me encanta tenerlos de visita en la capital.

Créditos imagen: Restaurante Sur del J.W. Marriott @restaurantesurjw