Si yo fuera Bruno Díaz llamaría demasiado a la cocina para pedirle a Alfred que me subiera un Toddy. @totoaguerrevere

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Sírvete siempre un whisky perfecto

Sírvete siempre un whisky perfecto. Cómete solo los salvavidas rojos. Llévate un puñado de maníes a la boca sin que te dé pena recoger el que cayó en la solapa. Métetelo en la boca igual. No duermas con el celular en la mesa de noche. Fúmate el último cigarrillo y déjalo de una buena vez por todas. Sal afuera y quédate ciego con el Sol, con la Luna, con esa dama de noche que solo abre por seis horas. Nada es eterno, acéptalo. Corre la distancia porque te provoca, no porque los demás lo hagan.

Recuerda más cumpleaños que rutinas de dieta. Usa interiores extravagantes. Cámbiate las medias mojadas. Lee libros que te transformen. Atrapa una rana. Súbele el volumen a la radio. En la privacidad de tu hogar eructa como los grandes y escupe como un beisbolero. Fuera de tu casa, procura ser el mejor caballero. Di por favor siempre. Llama a la gente desconocida “señor” o “señora”. Sonríe, la vida es una cámara escondida. Da propina porque te dieron el mejor servicio del mundo, no porque es lo que suele acostumbrarse. Cuando se presente la oportunidad, lame la sal, trágate el tequila, chupa el limón, pon una cara de grima y abraza al que está al lado tuyo. Por alguna razón eso es tremendo selfie.

Jamás pidas un descuento en seguro de vida. Besa a las mujeres. Besa a los hombres. Decide cuál de todos te gusta más. Jamás pierdas la oportunidad de bailar una canción de Michael Jackson. Tus pies se movían debajo de la mesa de todas maneras así que lánzate a la pista de baile y haz el completo ridículo. Ten siempre un hobbie, un deporte, un chiste y una canción. Ten todo lo que sea gratis. Las mejores cosas en la vida no cuestan dinero y el problema es que pensamos lo contrario. Aprecia la belleza pero aplaude a cualquier mujer que se levante a decir: “¡Son de verdad y son espectaculares!” Eso es una tremenda lección de auto-estima.

Aprende a amarrarte una corbata perfecta, aféitate con placer y canta en la ducha. Gánate un premio, así tengas que imprimirlo tú mismo. Nunca nos damos suficiente crédito. No te vuelvas insoportable ni te pongas nervioso con los cumplidos. La mejor manera de aceptarlos es diciendo “gracias”. Haz huevos revueltos. No te enrolles si se te quemó el pan tostado. La vida no es siempre justa, el cocinar tampoco debería serlo. Las celebridades existen porque tú quieres. Compra las revistas donde ellos salgan pero jamás desees tener su vida. Ellos la intercambiarían con la tuya en un segundo si eso significara no tener que salir en la portada de una revista por un chisme inventado. Aniquila a las cucarachas pero no cuentes con su extinción. Ama la política. Odia la indiferencia. Siéntate en un banco público a ver a la gente pasar. Termina de botar esa camisa estampada que jamás te vas a poner. Invierte todos tus reales en una buena correa.

Guarda tus objetos valiosos en un lugar seguro. Deja las galletas en un lugar visible. Conversa con el taxista. Aprende a jugar dominó. Termina de decidir si detestas la ópera. Descubre cuál es tu trago. Reconoce la labor de los limpiabotas, es una profesión que va a morir prontamente. No te molestes en dejar un mensaje de voz, nadie lo escucha. No tomes y escribas mensajes de texto, escribe mensajes de texto y luego toma. O mejor, llama y toma. Eso muestra determinación en tu conquista. Dale duro al bate. Así no conecte con la bola dale lo más duro que puedas. Supera el bachillerato. El bully trabaja en publicidad, la más popular metió la pata y ahora es una mamá del fútbol. La vida continúa. Así tu anuario diga lo contrario.

Jamás te disculpes por enviar flores. Nunca son demasiado, ni siquiera para los muertos. Hay dos puertas en la vida que te van a dejar pasar: una que dice “hale” y otra que dice “empuje”. Actualiza tu currículo; morirás de la risa al ver qué tan mal disfrazabas tus previos fracasos. Deja de atormentarte y cómete la maldita galleta. No asesines los sueños ajenos. La persona que menos piensas es la que va a terminar escribiendo el best-seller. Vas a querer ser un personaje en ese libro. Acuérdate de tu maestra en primer grado. Te enseñó a leer y a escribir. Con la posible excepción de un hijo, nadie más te dará un mejor regalo.

No uses pantalones que no tengan bolsillos. Un bolsillo es un óptimo escondite para guardar pequeños tesoros urbanos. Ama el sonido de la chola, significa que estás caminando. Ten la absoluta certeza que atender el celular en un cine, así sea para ver un chat, le molesta a alguien sentado detrás. No le arruines su experiencia. Concentrate. Arranca la camisa como un salvaje pero ten delicadeza con el sostén. Los hombres no tenemos un interior especial, las mujeres aparentemente sí. Mira hacia ambos lados y recuerda que el camino de ladrillos amarillos no lleva a ningún lado en especial. Oz no tiene nada que ofrecerte. Tu hogar sí. Regresa a casa tantas veces puedas sin que eso te detenga de salir a buscar una nueva aventura.

Reza. A Dios o a Mick Jagger, no importa. Uno de ellos tiene la respuesta, tú decides. Detente en la tarde en la que estés más apurado a oír por tan solo segundos la música de algún violinista callejero. No encontrarás minuto más bello en ese día.

Invita a amigos a tu casa por un trago con frecuencia. Sírveles el whisky de la manera más perfecta que puedas y dales el brindis más especial de todos. Sé curioso con sus historias y reflexivo con sus lamentos. Ocúpate de gozar y por sobre todas las cosas de sonreír. Si vas a acostarte pensando en lo peor de tu día, también procura en pensar sobre lo mejor de tu día. Quizás fue ese trago, de repente el violinista, o tan solo pudo ser ese maní que encontraste en la solapa lo que te contentó. Todos los días hay algo por el cual debemos estar agradecidos. Acéptalo. La vida es espectacular y no dejes que nadie te diga lo contrario. Mucho menos aquellos que jamás se molestan en servirse un whisky perfecto.-

Crédito de la foto: Anabella Padula.-

Los Hermanos Moya en el Marriott

Si no tienen una Primera Comunión este fin de semana, pues yo los mando a una para que me representen pues hay como 200 y qué fastidio. Pero si les da flojera irme a representar (yo tampoco lo haría), está el siguiente plan: los Hermanos Moya, artífices de las mejores arepas en la isla de Margarita estarán este fin de semana en el Hotel Marriott de Caracas, preparando ocho de sus mejores recetas.

Hermanos Moya: 1 – Primeras Comuniones: 0.

No voy a explicar cómo sabe una arepa de los Hermanos Moya porque tooodo el mundo me va a decir: “Tranquilo Toto, todos hemos ido a Margaria y las hemos probado. Tampoco es que quedan en Fiji”. Está bien, sabiondos. Pero esta delicia de desayuno se va a dar en la terraza del Restaurante Sur en el Marriott, ubicado en El Rosal, este sábado 12 y domingo 13 de mayo de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. y sería un pecado no ir. ¿Realmente quieren cometer un pecado en un fin de semana de Primeras Comuniones?

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EL #toquedelosMoya como se ha llamado el evento estará amenizado a partir de las 10:00 a.m. los dos días por Mariela Celis con música de Miguel Delgado Estévez. Lo mejor de todo es que los fondos recaudados con la compra de estas suculentas arenas irán a la Fundación Senos Ayuda, organización que desde 2006 ha luchado de manera incansable a favor de la prevención del cáncer. Así que no se coman una sola arepa, cómanse tres. Nadie hace dieta en mayo por culpa de los primo comulgantes de todas maneras así que pidan tres de chicharrón o de ensalada de langosta porque igual van a gritar: ¡Dios, he probado el Cielo!”

También es bueno recordarles que el domingo 13 de mayo es el Día de la Madre así que me hacen el favor y llevan a esa señora a desayunar como una “reina pepiada” porque ella no va a andar preparándoles arepas a ustedes en casa sabiendo que podría darse un banquetazo donde los Moya en el Marriot.

Un dato curioso sobre los Moya a quien siempre visito en Margarita: sus padres comenzaron el negocio en 1973 como un tarantín de jugos y con el tiempo decidieron introducir arepas al menú. Fueron un éxito y hoy en día Oscar y sus hermanos regentan el negocio en El Salado. La gente hace cola para degustar estas famosas arepas y no es para menos pues son divinas, sobre todo porque los Moya te hacen sentir como en su casa.

“Sin servilletas prefiero no servirte la arepa”, me dijo una vez Oscar cuando yo le dije que ahorrara las servilletas porque estaban escasas. “Si te vas a comer la arepa, te la comes bien”. Ese es el tipo de gente que me gusta a mi y me encanta tenerlos de visita en la capital.

Créditos imagen: Restaurante Sur del J.W. Marriott @restaurantesurjw

Reglas para usar el columpio de Lucía

Recuerdo que cuando se fue mi hermana a vivir afuera con su familia hace muchos años, una de las cosas que más me preocupó fue la interrupción de mi vida con mis sobrinos. Había tanto que enseñarle sobre Disney y ahora todas las lecciones tendrían que ser por FaceTime. Este texto a continuación lo escribí el mismo día en que partieron.

 Esta mañana se ha ido mi hermana con los sobrinos a vivir afuera. La sensación es una mezcla entre “se fueron todos a un campamento de verano” y la pregunta que le hizo Forrest Gump a su mamá: “What’s vacation Momma? Vacation is a place you go and you don’t ever come back…” Quien haya dicho que el Plan B es la mejor opción del mundo claramente no consideró la posición del tío Toto.

Todo siempre es para mejor y la verdad es que como están las cosas aquí en Venezuela nos hemos debido ir todos. Es cuestión de hacer la maleta y dejar la puerta abierta tipo los Von Trapp cuando se largaron a Suiza. Pero yo creo que uno tiene que estar donde sea más feliz o donde pueda llegar a serlo. A veces nos toca aquí, a veces no. Y hay que aprender a vivir con eso.

600959_10151650102174769_1053086318_nLa patada es que con Lucy mi sobrina de dos años he hecho una amistad sensacional. Descubrió Disney recientemente lo cual es mi postgrado y eso ha implicado que podemos sentarnos a hablar horas sobre cómo Cruella de Vil en realidad es una villana que odiamos pero que es imposible no quererla un poquito y que Mary Poppins en realidad es la mejor mamá de todos los tiempos (cuando cumpla trece espero revelarle que a mi me parece que Mary Poppins estaba drogada todo el día).

Cosas como éstas las discutimos mientras yo mezo a Lucía en un columpio que está aquí en mi casa. Y es cierto lo de ella son más preguntas que afirmaciones pero es bueno saber que va por buen camino. No confía en Campanita, por ejemplo, pero el Capitán Garfio le parece lo máximo. A mí Campanita toda la vida me ha parecido una echona mientras que al Capitán lo comprendo. Peter Pan le cortó una mano y encima se la echó al bacalao. ¡Obviamente hay que aniquilar a Peter Pan! (esta parte tampoco se la he revelado).

La tragedia de su partida es que Lucía está preocupadísima por saber quién va a usar su columpio en su ausencia. Para enfrentar eso, ayer cuando nos despedimos acordamos un decálogo de reglas. Algo totalmente “Are you on the list?” de nuestra parte pero que me parece completamente justo. Si yo vivo en un mundo donde sea propietario de un columpio que no voy a ver todos los días también haría un contrato de arrendamiento. A esto fue lo que llegamos:

REGLAS PARA USAR EL COLUMPIO DE LUCÍA EN SU AUSENCIA

  1. La única persona humana que puede venir a usar el columpio es Manuela la prima solo porque es chiquita. Y solo porque adentro de su casa no hay columpios y a Lucy eso le parece tercermundista.
  2. Cenicienta puede venir a ver el columpio pero no se puede sentar porque es demasiado grande y no cabe.
  3. Cruella de Vil no solo está vetada del columpio, tampoco puede entrar a la casa. Lucy teme que se lleve a Eparquio el loro y se haga un abrigo. Si entra, Toto debe conjurar un hechizo para que se vaya.
  4. Pepito Grillo puede montarse en la cuerda del columpio pero Toto tiene órdenes de no mecer el columpio muy duro porque Pepito Grillo sale volando y luego hay que encontrarlo en el jardín.
  5. Si Toto ve a Campanita debe limpiarla inmediatamente por sucia. (Lucía no entiende qué es eso de que un hada echa polvo)
  6. El Capitán Garfio no puede sentarse en el columpio pero sí en una sillita junto al columpio. Y Toto debe notificar a Lucía inmediatamente si el Capitán Garfio entra a la casa porque ella se monta en el primer avión y se viene.
  7. La regla seis aplica igualmente con Mickey Mouse y Mary Poppins.
  8. La Bella y la Bestia no se merecen el columpio porque la Bestia da susto. Las Hadas Madrinas tampoco porque según Lucía ellas ya vuelan y eso es como darle el palo de la piñata al más grande de la fiesta.
  9. Pinocho y Alicia están en la lista de indecisos de Lucía por lo cual no se ha determinado si pueden venir a sentarse en el columpio. “¿Son grandes o son chiquitos?” Estoy de acuerdo. Ahora que lo pienso Alicia es como una pre-puberta con A.D.D. que no se sentaría en un columpio porque “o sea Lucy yo ya no quepo ahí… ay, mira ¡un conejo!”.
  10. El Tío T (alias yo) es el wachiman supremo del columpio de Lucía y todo lo no previsto en este decálogo deberá ser expuesto ante él en dibujo para su autorización. A menos de que sea el Capitán Garfio, en cuyo caso, y de aparecer en la casa, Toto debe entregarle todo poder dictatorial a él para que ejerza la administración del columpio de Lucía.

Muy sensato el decálogo de Lucía. Por lo menos me da algo que hacer mientras espero que algún día regrese.